15 de marzo de 2012

Las 3 claves de la confianza en el líder


¿Sabes cuáles son las claves de la confianza? Según un estudio realizado por Kenexa High Performance Institute en 2011 el 28% de los empleados desconfía de sus líderes y un 24% están indecisos. Estos niveles de desconfianza tienen amplias implicaciones.

La confianza se considera relacionada con la rotación y el bienestar del empleado, entre otros. Uno de los resultados más impactantes encontrados en esta investigación es la importancia que la confianza parece tener para los empleados. 

Los empleados que desconfían de sus líderes tienen hasta 9 veces más probabilidades de plantearse el abandono de la organización.

Esto nos muestra una vez más que para retener el talento el liderazgo es un factor fundamental. Parece que todos queremos tener líderes de referencia para sentirnos comprometidos con la empresa.

Además, hay evidencias de que mejorar los niveles de confianza no sólo conlleva un ahorro de dinero en contratar nuevo personal, sino que también reduce la enfermedad y los costes del absentismo laboral. 

Los empleados que desconfían de sus líderes son 7 veces más propensos a comunicar que se sienten mal mental y físicamente.



Entonces, ¿qué características debe cumplir un líder para que sea percibido como digno de confianza? Las claves de la confianza son:

  • Competencia: ¿sabe hacer el trabajo?
  • Benevolencia: ¿se preocupa por mí?
  • Integridad: ¿es honesto?

El 80% de la confianza generada por los líderes se debe a la combinación de estos 3 factores. Para maximizar la confianza percibida por los empleados, los líderes deben demostrar los tres factores.

Aún así, algunos de estos elementos son más importantes que otros en la generación de confianza. Es decir, cada elemento tiene diferente importancia relativa. La integridad es la más importante (41%), seguida de la benevolencia (34%) y de la competencia (25%).

Este dato refleja una vez más que a las personas nos mueve la emoción. Si fuéramos animales racionales realmente daríamos más importancia a la competencia del líder y su capacidad para desarrollar su trabajo con eficacia. Pero ya vemos que no es así, preferimos que nuestros líderes sean honestos y se preocupen por nosotros. Esto es emoción en estado puro.

Así que si queremos potenciar la confianza de nuestros empleados al máximo, tenemos que desarrollar las competencias blandas de los líderes. Es vital que el líder desarrolle una buena inteligencia emocional en la que la honestidad y la amabilidad juegan un papel crucial.

Esto, que parece una obviedad, en la práctica no se cumple. En el ámbito de la selección de personal seguramente nos encontraremos con muchos candidatos aptos y similares por su competencia. La única forma de diferenciarlos y seleccionar la persona idónea será tener en cuenta esas competencias blandas necesarias. De lo contrario, estaremos poniendo en la palestra un líder en quien nuestros empleados no van a confiar, y esto es un peligro para la empresa.


La confianza es un valor seguro
Invertir en confianza es un valor seguro para nuestra empresa porque retenemos el talento, manteniendo nuestra competitividad frente a otras empresas. Paralelamente, al tener un bajo índice de rotación, evitamos gastos de selección de personal de nuevo ingreso. Nuestros empleados se sienten bien mental y físicamente, aumentando su compromiso y seguramente su productividad.

Creo que hay razones suficientes para trabajar el liderazgo. Un mal liderazgo nos puede llevar a la ruina, por eso hay que alimentar la confianza de nuestros empleados desarrollando líderes que sean de fiar. Las competencias relacionadas con la inteligencia emocional parecen ser la clave.

¿Qué opináis? ¿Confiáis en vuestros líderes? ¿Sois líderes de fiar? ¿Cómo podemos desarrollar las competencias blandas de nuestros líderes? Aquí tenéis un espacio para reflexionar, vuestros comentarios son bienvenidos.


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