14 de mayo de 2012

El salario emocional en la PYME

He estado pensando últimamente en las dificultades que puede haber a la hora de aplicar la gestión del talento en las PYMES. Las experiencias que conozco están vinculadas a grandes empresas, que cuentan con elevados recursos económicos y, además, tienen estructuras de gestión que contemplan la atracción y retención del talento. Todas tienen su departamento de recursos humanos propio, con un director y un equipo de profesionales encargados de llevar a cabo acciones de selección, formación y desarrollo de los empleados.

Las grandes empresas ofrecen elementos atractivos a los empleados con el objetivo de satisfacerlos y procurar que se queden en la empresa y no se vayan a la competencia. Los grandes pueden ofrecer  además de un sueldo base,  una retribución variable por objetivos, la participación en los beneficios de la empresa mediante bonus anual o acciones, flexibilidad para la conciliación de trabajo y vida privada y beneficios sociales de todo tipo: seguro médico, seguro dental, comedor o vales de comida, coche de empresa, móvil, ordenador portátil, teléfono móvil, guardería, ayuda para material escolar, etc.

En tiempos de crisis, todos estos elementos sufren recortes, por lo que los trabajadores que dan mucho valor a esta parte de la retribución, podrían buscar otras compañías dispuestas a mantener esos beneficios. A nadie le gusta perder privilegios. Y aquí es donde entra en juego el salario emocional. La clave para retener el talento es proporcionar a nuestros empleados algo más que dinero y beneficios sociales. Y ese algo viene en forma de motivación, valores compartidos, objetivos comunes, reconocimiento por su aportación.

¿Pero qué pasa realmente en el tejido empresarial español?

Todo esto que funciona en las grandes compañías se desploma cuando descubro la realidad. Tan solo el 0,15% de las empresas en España son grandes empresas (igual o más de 250 empleados). El 0,61% son PYMES medianas (entre 50 y 249 empleados) y el 4% son pequeñas PYMES (entre 10 y 49 empleados). Entonces, ¿cuál es el panorama real de las empresas en nuestro país?
  • El 55% son autónomos. Puede parecer que no son un objetivo de ninguna acción en cuanto a gestión del talento se refiere, ya que solo tienen un empleado: el propio dueño. Sin embargo, hay algo que el autónomo puede hacer para anticiparse a futuras contrataciones: definir su misión, visión y valores, por si pasado un tiempo decidiera incorporar más personas a su equipo, pasando a convertirse en PYME. 
  • El 40% son microPYMES, que tienen entre 2 y 9 empleados. Es probable que muchas de ellas empezaran siendo un autónomo, que luego incorporó una o más personas por un aumento constante y sostenido de la carga de trabajo. Con un número tan reducido de trabajadores es muy poco probable que existan departamentos y más bien existirán personas encargadas de diferentes tareas. Es probable que la gestión de recursos humanos la realice directamente la dirección de la empresa y muy poco probable que haya un departamento específico con esa misión. Seguramente se externalizan los servicios de selección de personal, de formación y de administración de personal (nóminas). 

No  hace falta decir que los autónomos y las microempresas cuentan con escasos recursos económicos y que los componentes de retribución por beneficios sociales no tienen cabida en ellas. Sin embargo, precisamente por eso cobra mucha importancia el salario emocional. Y esto es algo que está al alcance de cualquier empresa, por muy pequeña que sea y por muchas limitaciones que tenga en sus recursos.

Entonces, ¿qué tipo de acciones de atracción y retención del talento podemos llevar a cabo en el 40% de las empresas de nuestro país?


  • Define la visión, misión y valores de tu empresa, pero hazlo de verdad. Veo demasiadas veces en las webs de PYMES este apartado rellenado de cualquier manera, sin haber hecho realmente un análisis e introspección acerca de los objetivos de la empresa, de su visión de futuro y los motivos de su existencia. Me preocupa que la única visión de muchas PYMES sea ganar dinero sin más, sin ningún tipo de misión o deseo de realización detrás. No sería el primer gerente de PYME que me dice que su objetivo es “hacerse rico”. Triste pero real. No hace falta que diga que este gerente ni se hizo rico ni consiguió atraer y retener el talento en su empresa, por lo que se ancló en la mediocridad alejándose de cualquier posibilidad de excelencia o diferenciación competitiva.
  • Pregunta y escucha a tus empleados. ¿Qué les preocupa? ¿Qué les interesa? ¿Cuáles son sus capacidades? ¿Cuáles son sus limitaciones? ¿Qué esperan de su trabajo? ¿Cómo se sienten en la empresa? ¿Qué les gustaría hacer? ¿Dónde les gustaría estar dentro de cinco años? ¿Cuál es su objetivo final en la vida? Comprender y empatizar con tu equipo es el primer paso para definir qué acciones son más adecuadas para comprometerles con tu proyecto. Tómate tu tiempo en conocerlos, pero no haciéndoles un tercer grado. Interésate realmente por sus opiniones, ideas, proyectos personales, familia, y todo aquello de lo que puedas ser partícipe sin atosigar. Cultiva con cariño la relación con tus empleados para afianzar su compromiso contigo.

Finalmente, define y difunde tu propuesta de valor. Determina qué puedes ofrecer a tus empleados y asegúrate de que todo el mundo se entera. Consigue que tu empresa sea un lugar estupendo para trabajar y benefíciate del talento. Porque no todo es cuestión de dinero.

4 de mayo de 2012

Cómo gestionar el miedo al rechazo

Hace unas semanas que recibí un inesperado e-mail. En él, me decían que habían visto mi actividad en los medios sociales y querían invitarme a un evento de reclutamiento y selección llamado TruMadrid. No pude evitar sonreír, el corazón empezó a irme más rápido y sentí una gran emoción.

Seguí leyendo y no sólo me invitaban, sino que además querían que participara activamente como "track-leader" (algo así como moderadora o líder) de uno de los debates que tendrían lugar. Os podéis imaginar cómo me sentí en ese momento: tenía ganas de dar saltos, de contárselo a todo el mundo, de plantarme en Madrid ya. No sabía cómo iba a ir, pero lo que tenía claro era que iba a ir.

Lo que vino después también era previsible, al menos para mí. Del entusiasmo pasé al miedo en menos de 24 horas. Tenía que elegir un tema y enviar una bio para colgarla en la web de TruMadrid. A través de la web y de Twitter me enteré de que ya había algunos profesionales invitados, que iban a ser track-leaders también. En sus perfiles podían leerse multitud de títulos, años de experiencia, múltiples proyectos, empresas conocidas, prestigiosos en el sector... En ese momento me empecé a "desinflar".

Por alguna razón empecé a pensar que no estaba a la altura del resto de líderes... ¿Yo líder?

Me paré un momento, analicé la situación y mi conclusión fue contundente: tengo miedo al rechazo. No es algo nuevo para mí, aunque con los años he aprendido a mantenerlo a raya en determinadas circunstancias. Así que una vez admitido el miedo, me senté a escribir una bio con la que me sintiera cómoda, algo que mostrara quién soy sin tratar de aparentar nada que no soy. Fue entonces cuando decidí que mi "track" en TruMadrid tenía que ser "The rejection business", o lo que es lo mismo "La tarea de descartar": el rechazo de los candidatos que no se ajustan a  lo que buscamos.


El rechazo nos desgasta emocionalmente
Creo que todas las personas, en algún momento, hemos sentido miedo al rechazo. Participar en un proceso de selección lleva implícita la posibilidad de ser rechazado, y esto siempre conlleva un desgaste psicológico. No hay que olvidar que somos animales emocionales, no racionales.


No importa lo segura de sí misma que esté una persona, el rechazo siempre produce incomodidad. Tal y como yo lo veo, la consecuencia emocional del rechazo se mueve entre dos polos: decepción y enfado. Porque lo queramos o no, tenemos tendencia a tomar el rechazo como algo personal, incluso si tenemos una autoestima alta. En este continuo hay dos situaciones extremas, entre las que todas las personas nos movemos cuando sufrimos el rechazo.

  • El candidato con baja autoestima confirma el peor de sus miedos: ser descartado. Durante el proceso de selección siente mucha ansiedad ante la evaluación. Se compara con otros candidatos hipotéticos, que en su mente siempre son más competentes que él. Así que piensa que es el peor candidato y con esa presión se presenta en el proceso de selección. Piensa que no tiene posibilidades y que tiene muchos más puntos débiles que fuertes. Acepta el rechazo porque lo espera, y se deteriora su propia imagen. El feedback debe ir dirigido a resaltar sus fortalezas y apoyarle para que su autoestima no se resienta.
  • El candidato con altos niveles de autoestima y confianza tiende a considerar el rechazo como algo injusto, ya que es contrario a su percepción de sí mismo como alguien competente y la mejor opción  para el puesto. No comprende que puedan existir candidatos más ajustados que él. Cuestiona las variables que se han tenido en cuenta para tomar la decisión. Trata de argumentar a su favor, e incluso puede ponerse en contacto con la empresa para tratar de influir en la decisión y pedir explicaciones de forma hostil. Para mantener su autoestima intacta, no asume el rechazo sino que lo devuelve hacia la persona que le ha entrevistado, hacia los departamentos de recursos humanos en general o hacia nuestra empresa en particular. Será un mal embajador de marca si no le ofrecemos un feedback adecuado.
Estos son dos extremos (blanco o negro), pero luego ya sabéis que la realidad está hecha en tonos de gris. Lo que es común a todos los casos, es la importancia de la transparencia del proceso selectivo y el feedback al candidato. Hay que trabajar para reducir el desgaste emocional y todas las reacciones negativas asociadas al rechazo, con un feedback adaptado. El objetivo inicial debe ser neutralizar la experiencia negativa y, más allá de eso, transformarla en una experiencia positiva y constructiva para el candidato.

No es nada personal, solo negocios

Descartar debería ser un proceso lo más objetivo/racional posible en el que ponemos en una balanza aspectos curriculares, competenciales, actitudinales y valores del candidato, y en base a esto decidimos si la persona encaja o no en el perfil buscado. Es imprescindible conocer los prejuicios y sesgos perceptivos que todos los humanos utilizamos inconscientemente para simplificar nuestro mundo perceptivo y tratar de entender a los demás. Y una vez conocidos, evitar cometerlos durante el proceso de selección.

Sólo así seremos capaces de ver el talento y no interferir emocionalmente en ese descubrimiento. Esta tarea sin duda conlleva un esfuerzo, ya que supone ir contra nuestra propia naturaleza emocional, pero creo que es fundamental. Esto no quiere decir ser frío o no tener empatía con el candidato, sino todo lo contrario. Se trata de utilizar solamente la información imprescindible para valorar su talento, obviando o tratando de que no nos influyan otras variables personales o emocionales.

Si seguimos estas pautas, podremos darle a la persona descartada unos argumentos de peso, lo más centrados posible en aspectos racionales y lo más alejados de aspectos emocionales. Creo que cuanto más objetivo sea el feedback para el candidato, menos desgaste emocional supone para él, facilitándole la aceptación del rechazo. Se trata de que al final, la persona se diga a sí misma, como en El Padrino, que "no es nada personal, solo son negocios" y esto le permitirá seguir adelante sin sufrir un daño en su autoestima.

The rejection business en TruMadrid

El próximo día 9 de mayo estaré en TruMadrid liderando una interesante charla sobre "The rejection business" - "La tarea de descartar". El formato sabéis que es participativo, informal y basado en tener grandes conversaciones, no es una conferencia en la que hay un ponente y un auditorio. Más bien es un grupo de personas compartiendo ideas sobre un tema interesante, con la presencia de un líder que favorece la participación de todos. TruMadrid es una "no-conferencia" que sigue 5 reglas:
  • No hay presentaciones
  • No hay powerpoint.
  • No hay lanzamientos.
  • No hay etiquetas para los nombres.
  • No hay código de vestimenta.
Será estupendo ser parte de este encuentro entre profesionales, ¡os espero! Aquí podéis informaros: http://trumadrid.comGracias Vaida. Gracias Bill.


Miedo al rechazo y vulnerabilidad
Y al hilo de esto, me gustaría compartir con vosotros un video muy inspirador relacionado con este tema, en concreto, con la vulnerabilidad. Gracias a Ángela por recomendármelo. Espero que lo disfrutéis y que todo esto os haga reflexionar y os remueva algo por dentro.
http://www.ted.com/talks/lang/es/brene_brown_on_vulnerability.html

3 de mayo de 2012

Facebook en España: infografía

Lo prometido es deuda, aquí os traigo esta infografía sobre la utilización de Facebook en nuestro país. Como veréis, es muy similar a la anterior sobre LinkedIn.

En cuanto a las infografías, ¿echáis en falta algún dato? ¿Hay alguna infografía que os gustaría tener sobre otra red social, otro país, comparando dos redes, etc.? Podéis dejar aquí vuestras sugerencias para próximas infografías. ¡Gracias!


30 de abril de 2012

LinkedIn en España: infografía


Hacía ya tiempo que quería reunir datos actualizados sobre redes sociales, sobre todo para poner sobre la mesa datos objetivos que apoyen el uso de los social media como fuente de reclutamiento. En mi último post hablé del potencial que tiene Facebook para la búsqueda de candidatos. Esta vez quiero hablaros de LinkedIn.

No estoy demasiado contenta con artículos que se publican soltando datos con cuentagotas acerca de redes sociales, sin indicar a qué población son aplicables (Estados Unidos, Europa, el mundo en general, España) y, sobre todo, sin citar las fuentes ni colocar un enlace para hacer más fácil la búsqueda.

De forma que he puesto a buscar datos lo más actualizados posible acerca del uso de Facebook y LinkedIn, que son las redes que más se están utilizando en reclutamiento 2.0. Como os digo, he recogido los datos más llamativos de LinkedIn y próximamente publicaré los datos de Facebook.

Así que, por variar un poco, y porque un post entero sólo con datos me parecía muy aburrido de leer, os traigo una infografía de elaboración propia. Pido perdón a los diseñadores gráficos, que son quienes deberían hacer este tipo de trabajos. Es una infografía de andar por casa, pero que espero que cumpla su objetivo: ser útil.

Y tras esta introducción, os presento la infografía, espero que disfrutéis compartiéndola tanto como yo haciéndola. Como siempre, acepto sugerencias, reflexiones, opiniones, comentarios...

*Modificado el 30/04/2012 a las 20:31. He añadido al rótulo "9,8% de internautas"  usan LinkedIn". Creo que ahora se entiende mejor. 





20 de abril de 2012

El candidato ideal está en Facebook, ¿y tú dónde estás?

Seguro que conocéis el dicho "¿Dónde vas Vicente? Donde va la gente". Pues para mí resume muy bien por qué hay que buscar candidatos en Facebook: sencillamente porque es ahí donde están. Si Facebook fuera un país, sería el tercero más poblado del mundo (Customer Insight Group, 2012).

Facebook ocupa la segunda posición en el ranking de Alexa. Es decir: es el segundo sitio web con más tráfico del mundo, superado sólo por el gigante Google. Además, el 85% de los usuarios de internet en todo el mundo tienen una cuenta de Facebook.

¿Qué pasa en España?
En España el 75% de las personas que nos conectamos a internet utilizamos redes sociales. En total, el 95% de los usuarios de redes sociales utilizamos Facebook. Además lo hacemos muy a menudo, porque el 73% nos conectamos al menos una vez al día. En 2011 pasamos 3,36 horas a la semana metidos en Facebook.

¿Cómo uso Facebook para buscar candidatos?
Cuando pensamos en la búsqueda de candidatos por lo general nos viene a la mente un proceso de selección en el que se publica una oferta de empleo y una serie de candidatos envían sus curriculums. Sin embargo, existen múltiples formas de aprovechar Facebook para buscar candidatos:

  • Nuestra página de Facebook. Nos permite atraer a candidatos pasivos. El 58% de los usuarios de Facebook han dicho "Me gusta" a una marca. El 42% han mencionado una marca en su estado y el 41% han compartido un enlace, vídeo o historia sobre una marca. Cobra especial relevancia el "employer branding". Todas nuestras acciones deben ir encaminadas a generar la imagen de nuestra empresa como un lugar donde todo el mundo quiere trabajar. Algunas de las claves para construir esta imagen de buen empleador son: aportar contenidos interesantes, interactuar con la comunidad y ofrecer información de una forma transparente.

  • Aplicaciones para la búsqueda de empleo. Nos permiten contactar con candidatos activos. Las más conocidas son BeKnown y BranchOut. En ambos casos podemos publicar ofertas de empleo de forma gratuita, lo que ya supone un ahorro considerable respecto a la publicación en portales de empleo como Infojobs, Laboris o Monster.

  • Nuestros contactos de Facebook. Un usuario de Facebook tiene una media de 130 "amigos". Esta cifra, como veis, se acerca bastante al número de Dunbar. Si tenemos 130 amigos y cada amigo, a su vez, tiene 130 amigos (diferentes a los nuestros claro), pasamos de 130 contactos de primer nivel a 16.900 contactos de segundo nivel. Es lo que se llaman referenciados, en inglés: "referrals". Si hacemos partícipes a nuestros empleados del proceso de selección, utilizando sus propios contactos, entonces hablamos de "employee referrals". Mediante el sistema de referencias podemos llegar tanto a candidatos activos como a pasivos.

  • Búsqueda directa de candidatos activos. Nos permite actuar al más puro estilo headhunter, utilizando Facebook como una gran base de datos de candidatos. Hay gran cantidad de programas informáticos comerciales que nos permiten sistematizar y optimizar esta búsqueda. Algunos de los más conocidos son: Bullhorn, Jobvite, Identified.

El método que menos me convencía era este último, el de búsqueda directa, al menos por el momento. La mayoría de la gente que conozco no tiene completada su información profesional en su perfil, o tiene datos inventados, estilo "Estudios: Universidad de la vida" o "Trabajo: Fútbol", etc. Al percibir Facebook como una red social personal, donde contactamos sólo con amigos y familiares, no vemos necesario rellenar información propia de nuestro curriculum laboral.


No obstante, esto parece estar cambiando ya que 1 de cada 5 personas que buscaban trabajo en 2011 añadieron información profesional a su perfil. Según un estudio reciente de jobandtalent el 30% de los perfiles de Facebook ya tienen información profesional completa válida como curriculum. Creo que será sólo cuestión de tiempo que todos tengamos perfiles de Facebook completos y aptos para ser encontrados por las empresas.



¿Qué opinan los profesionales sobre reclutar en Facebook?
El 30% de los directivos de recursos humanos y responsables de selección de personal en España en 2010 utilizaba Facebook para buscar candidatos. Además, era la tercera red social mejor valorada por su utilidad para conseguir candidatos, después de LinkedIn y Xing. En 2011 en Estados Unidos, el 55% de los profesionales utilizaban Facebook para reclutar. El 24% contrató a una persona que encontró en Facebook.


Y vosotros, ¿qué opináis sobre la búsqueda de candidatos en Facebook? ¿Lo utilizáis de alguna de las formas que he comentado? ¿Cómo lo utilizaríais? ¿Os parece útil? Espero vuestros comentarios.