23 de agosto de 2012

Si te la vas a jugar a una carta... que sea buena


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Estoy segura de que alguna vez has buscado en Google modelos, plantillas o cartas de presentación, para usarlas como base para tus propias cartas. Esto no es mala idea, lo que pasa es que al final todos encontramos las mismas plantillas y las cartas de presentación que los reclutadores y empresas leen son copias unas de otras, o se diferencian en muy poquito.

Ya sabes lo importante que es diferenciarte de los demás, sobre todo en los tiempos que corren. Cinco millones de parados enviando curriculums con la misma plantilla, el mismo estilo y con la misma carta de presentación predefinida… Así es imposible destacar.

Me puse a darle vueltas al tema de la carta cuando me acordé de un libro de Dale Carnegie llamado Cómo ganar amigos e influir sobre las personas”. En él hay un ejemplo de carta de presentación eficaz en la que una mujer consigue varias entrevistas de trabajo y finalmente trabajo gracias a la carta. El libro se publicó en los años 30, pero su esencia sigue muy actual, ya que los seres humanos llevamos siendo exactamente como somos durante siglos.

¿Tu carta de presentación es eficaz?

Si te hago esta pregunta es porque no hace mucho tiempo que yo misma me di cuenta de que las cartas de presentación que adjuntaba a mi curriculum no eran eficaces. ¿Por qué no? ¿Qué tenían de malo estas cartas? Pues ahora sé que el problema era que las cartas estaban escritas pensando en mí y en lo que yo quería comunicar. Y a la empresa no le interesa quién soy yo ni quién eres tú, o por lo menos no le interesa solamente eso…

lío-de-letrasEn mi opinión, la carta de presentación no es una presentación de nosotros: quién soy, qué estudié, dónde trabajé, qué cursos hice, qué idiomas hablo, qué conocimientos informáticos tengo, etc. Tampoco es una demostración de interés: estoy muy interesada en trabajar en su empresa, me gustaría que me tuvieran en cuenta en futuros procesos que encajen con mi perfil, etc. Una carta de presentación tiene un único objetivo: dejar claro a la empresa en qué puedo ayudarla. Me atrevo a decir más: dejar claro a una persona concreta de la empresa en qué puedo ayudarla. Ojo, esto puede ser crucial.

Así que vamos a dejar las expresiones y frases hechas rimbombantes e ilegibles que no aportan nada y prácticamente ni las leemos porque todas son iguales (adjunto le remito mi curriculum vitae para su consideración, quedando a la espera de sus noticias le saludo atentamente, aprovechando la ocasión le envío un cordial saludo, bla, bla). Vamos a quitar toda la paja y centrarnos en lo esencial. Vamos a olvidarnos por un momento de la forma y a centrarnos solo en el contenido.

3 pasos para redactar tu carta de presentación eficaz

1. La poesía para otro día. No vas a escribir un proyecto de ley, ni vas a enviar un mensaje al papa, olvida los circunloquios y toda esa palabrería que no usas cuando hablas. Usa un lenguaje coloquial, como si fueras a hablar con un amigo. Hazme caso, luego ya lo pulirás.

2. De tú a tú. Ya sé que es mucho más cómodo empezar tus cartas con “Estimado Sr./a”, pero estás perdiendo mucha eficacia al hacerlo. Tu objetivo es convencer a la persona que lea tu carta de que eres alguien a tener en cuenta, de que tienes algo que ofrecer y puede ser interesante al menos llamarte y conocerte. Y para eso es importante generar confianza y conectar, y esto solo puede hacerse de humano a humano. Para hacer esto tendrás que dejar atrás el modelo de envíos masivos. Vas a tener que elegir a qué empresas enviar tu curriculum, buscar los contactos y enviarles cartas personalizadas.

3. ¿Qué puedes hacer por mí? Ponte en el lugar del destinatario de la carta. Esa persona, con ese puesto, en esa empresa, ¿qué necesita? ¿Qué puedes aportar tú para cubrir esa necesidad? Muéstrale a esa persona por qué no puede pasar sin llamarte. Crea una expectativa, pica su curiosidad. La carta no debe ser un resumen de tu curriculum sino más bien una oferta comercial en la que tú vendes tus servicios a la empresa. Convénceles de que deberían contratarte y contesta a su pregunta ¿por qué tú y no otra persona?

Y recuerda la manida frase que todos hemos escuchado en las pelis americanas… sé tú mismo. Tan fácil y tan difícil, pero es lo único que te hará destacar. Sólo tú puedes ser tu mejor versión, así que ponte a ello y destaca. En algún sitio alguien te necesita pero todavía no lo sabe, pónselo fácil con una buena carta de presentación, no malgastes esa oportunidad.

(Este artículo lo escribí el 01/08/12 para el el blog de MyCVBook - www.mycvblog.com)

8 de agosto de 2012

Chispa 3: reorientación profesional

Hoy os traigo un poco de humor para alegrar la semana. Es un fragmento de un capítulo de una de mis series favoritas: Seinfeld. Humor de la vida cotidiana donde podemos sentirnos identificados con la absurdez de muchas conversaciones y situaciones. 

El capítulo se llama "The Revenge". Resumen: George deja su trabajo en un ataque de furia (irrumpe en el despacho de su jefe y le dice de todo menos bonito para luego dimitir). Al verse desempleado Jerry y George intentan averiguar a qué se podría dedicar George.

Todos en algún momento de nuestra vida profesional nos hemos visto en la situación de preguntarnos "¿Y ahora qué hago?". Para los que aún no hayan vivido esto... tiempo al tiempo. Más tarde o más temprano el profesional se replantea su presente y su futuro. Puede ser por fuerza (debido a un despido) o porque siente que ha tocado techo en su puesto actual y aspira a más. Puede ser debido a falta de motivación, cambio de aspiraciones profesionales, búsqueda de nuevos retos por aburrimiento, agotamiento en las funciones actuales...

El caso es que muchas personas llegadas a esta encrucijada no saben qué dirección tomar y tienen que hacer un alto en el camino para reflexionar. Esta reflexión puede ser muy complicada cuando no se tiene un buen conocimiento de uno mismo y, aún teniéndolo, no es fácil.

Cuáles son los elementos que nos ayudarán a decidir cómo encarrilar nuestro futuro profesional es algo que depende de cada persona. Hay quien le da más importancia a factores como el sueldo, el prestigio o fama de la empresa, el horario, la presencia de beneficios sociales, etc. Hay quien le da más importancia a un buen ambiente de trabajo, cercanía con sus jefes, ambiente familiar. Y hay quien valora más la posibilidad de desarrollo y aprendizaje, el proyecto de empresa, sus valores, etc. Y luego están todas las mezclas posibles de los tres tipos de elementos... Desde luego no es tarea fácil.

Pero una de las cosas que más repiten los coaches y que también han resaltado personajes considerados líderes o gurús en su área, es que tenemos que buscar algo que nos guste. Encontrar nuestra pasión, lo llaman. Descubrir qué es lo que harías sin cobrar de aquí a que te mueras. Lógicamente que alguien esté dispuesto a pagar por ello...

Así que en este capítulo de Seinfeld, Jerry ayuda a George a encontrar su pasión... aunque ante un panorama poco alentador le propone que vuelva al trabajo como si no hubiera pasado nada, fingiendo que era una broma. A fin de cuentas, Jerry es humorista, no coach...


Guión:

GEORGE: I like sports. I could do something in sports.
JERRY: Uh-huh. U-huh. In what capacity?
GEORGE: You know, like the general manager of a baseball team or something.
JERRY: Yeah. Well, that - that could be tough to get.
GEORGE: Well, it doesn't even have to be the general manager. Maybe I could be like, an announcer. Like a color man. You know how I always make those interesting comments during the game.
JERRY: Yeah. Yeah. You make good comments.
GEORGE: What about that?
JERRY: Well, they tend to give thouse jobs to ex-ballplayers and people that are, you know, in broadcasting.
GEORGE: Well, that's really not fair.
JERRY: I know. Well, okay. Okay. What else do ya like?
GEORGE: Movies. I like to watch movies.
JERRY: Yeah. Yeah.
GEORGE: Do they pay people to watch movies?
JERRY: Projectionists.
GEORGE: That's true.
JERRY: But you gotta know how to work the projector.
GEORGE: Right.
JERRY: And it's probably a union thing.
GEORGE: (scoffs) Those unions. (sighs) Okay. Sports,... movies. What about a talk show host?
JERRY: Talk show host. That's good.
GEORGE: I think I'd be good at that. I talk to people all the time. Someone even told me once they thought I'd be a good talk show host.
JERRY: Really?
GEORGE: Yeah. A couple of people. I don't get that, though. Where do you start?
JERRY: Well, that's where it gets tricky.
GEORGE: You can't just walk into a building an say "I wanna be a talk show host"
JERRY: I wouldn't think so.
GEORGE: It's all politics.
JERRY: All right. Okay. Sports, movies, talk show host. What else?
GEORGE: This could have been a huge mistake.

3 de agosto de 2012

Adiós base de datos, hola comunidad

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Un elemento que había sido hasta ahora fundamental en el reclutamiento y selección de personal era la base de datos de candidatos. Esta bases de datos se alimentaban de candidaturas espontánas y de respuestas a ofertas. En ellas íbamos metiendo los datos personales, de contacto, formación, experiencia y conocimientos de cada candidato, con la idea de poder utilizar esta base de datos en futuros procesos de selección.

Una de sus principales desventajas era su fecha de caducidad. Dado que la actualización depende del candidato, a no ser que nos envíe su curriculum periódicamente, la información pronto quedará obsoleta. Y no sólo la relativa a sus datos de contacto o a su experiencia, sino también a su interés por oportunidades profesionales. Muchas empresas incluso borran sus bases de datos y las renuevan anualmente, de forma que constantemente están creando y manteniendo sus archivos de candidatos, asumiendo un elevado coste en términos de tiempo.

La necesidad de disponer de una base de datos de candidatos propia se entiende desde el enfoque acaparativo de la información. Me recuerda a cuando hacíamos trabajos en el colegio y la mejor nota se la llevaba siempre el niño con la enciclopedia más exhaustiva. Uno de los criterios para valorar la formación también eran los contenidos proporcionados, y esto era más acusado todavía en la formación a distancia, en la que te vendían a precio de oro recopilaciones de información encuadernadas.

Sin embargo, hoy en día podemos encontrar toda la información que necesitamos en internet, y la que no está disponible online por ser excesivamente especializada también podemos encontrarla, ya que podemos averiguar dónde está esa información para poder ir a consultarla in situ. Recuerdo que durante años cuando encontraba información interesante en internet la descargaba a mi disco duro. Me convertí en una acaparadora de información… Luego comprendí que no tenía sentido, que todo estaba en internet y que simplemente podía guardar los enlaces.

comunidad-escrito-en-un-tablón-de-corcho

Así que, ¿qué sentido tiene hoy en día tener en nuestras oficinas bases de datos de candidatos? Probablemente la mayoría de los candidatos que nos pueden interesar tiene perfiles en redes sociales. Pero cuidado, no caigamos en el error de pensar que internet es otra base de datos al uso. Es en cierto modo una base de datos, pero tenemos que ver más allá. En internet y, especialmente, a través de las redes sociales, tenemos la oportunidad de conectar con los candidatos y de generar “engagement” a través de la creación de una comunidad.

Crear y mantener una comunidad probablemente no va a suponer un ahorro de costes respecto a la base de datos tradicional, ya que también exige dedicar un tiempo considerable. Sin embargo, va a dotar a nuestros procesos de selección de una mayor eficacia, proporcionándonos candidatos mucho más ajustados a nuestras necesidades y cultura empresarial. Además, la comunidad no sólo se construye alrededor de un sitio de empleo (comunidad de talento) sino que también vincula a nuestros actuales empleados, a nuestros clientes y a cualquier otro agente que se relacione con nuestra empresa. Estas interacciones nos permiten conocer de primera mano los deseos, preocupaciones y necesidades de nuestro público. Al mismo tiempo, se crean relaciones entre los miembros de la comunidad que fortalecen los vínculos y generan nuevo conocimiento.

Así que empieza ya a construir tu comunidad de talento y olvida para siempre tu base de datos de candidatos. 

1 de agosto de 2012

Chispa 2: historia de un sueño

Hace algunos días conocí la historia de una niña llamada Rachel. En su cumpleaños número 9 les dijo a sus familiares y amigos que no quería regalos. En lugar de eso, quería que donaran 9 dólares cada uno a una ONG que se encarga de proporcionar agua potable a comunidades por todo el mundo. Junto con su madre creó un perfil en la web www.charitywater.org y a continuación su campaña: 300 dólares que ayudarían a hacer llegar agua potable a 15 personas en África. Sin embargo, no consiguió su objetivo, ya que sólo llegó a 220 dólares, así que le dijo a su madre que lo intentaría al año siguiente. 

Un mes después la niña falleció en un accidente de tráfico. Al conocerse el trágico suceso, la gente empezó a donar al proyecto de Rachel. Las aportaciones superaron el millón de dólares. Con ese dinero la ONG llevó agua potable a 60.000 personas. Y el sueño de la niña se hizo realidad.

Sus palabras:
He descubierto que millones de personas no viven para ver su 5º cumpleaños porque no han tenido acceso a agua potable, así que voy a celebrar mi cumpleaños como nunca lo he hecho.

Os dejo con el video que la ONG Charity: water hizo con motivo de la visita de la madre y los abuelos de Rachel a Etiopía, en la que pudieron conocer de primera mano cómo el sueño de su hija había cambiado la vida de miles de personas. Espero que os inspire y emocione tanto como a mí. Hasta la próxima "chispa".